Debes entender que no vas a recibir más amor del que tú mism@ puedes darte.
lunes, 2 de noviembre de 2015
lunes, 26 de octubre de 2015
Pasajero.
De todas las cartas que te escribí,
de todas las noches que te pensé,
de todas mis dudas y vacíos,
¿de quién me enamoré?
domingo, 25 de octubre de 2015
¿Quién vendrá después de ti?
De mis amores pasajeros, sólo uno.
Solía llamarme por teléfono, solía hacerlo...
Solía llamarme por teléfono en las noches que necesitaba de mi amor.
miércoles, 21 de octubre de 2015
La lucha constante del YO vs. YO
Lo intento todos los días, todas las tardes, todas las noches, pero me venzo sola.
Lucho contra mi misma, conmigo misma; busco huir de mi cuando lo único que debería hacer es abrazarme eternamente y hacer las pases con mi cuerpo, con mi alma.
Llevo dos días necia, retrocediendo e intentando destruir lo que en mucho tiempo me costó lograr: equilibrio. Soy mi propia enemiga, y quién más que yo puede causarme tanta destrucción en pocas horas.
Ayer, cuando terminé de embutirme esa hamburguesa sonreí, y no exactamente de placer, si no de convicción, de que una vez más había fracasado. Salí del recinto colorido en búsqueda de algunos ojos que se compadecieran de mi, y fue donde mi cuerpo inerte se desplazó hacia la heladería, pidió una copa con nombre de mujer y, sin vergüenza, un miserable vaso con agua. Estaba hecha. Intente disfrutar el segundo aperitivo, y en el proceso recordé mis intensas sesiones de ejercicio y las veces que negué aceptar un plato de comida de casa, ensimismada en el bendito brócoli y pedazo de pollo sancochado; recordé las noches amargas, de los litros de agua, de las madrugadas corriendo hacia el baño por aquellos laxantes empipados la noche anterior, el nerviosismo en mis manos, la palidez y toda la mierda que produce mi estado mental. Terminé por disfrutarlo, total, lo hago rara vez al año.
Me dije que no volvería ocurrir, que volvería a la rutina saludable y dejaría, una vez más, el mal hábito de buscar amor en porquerías.
Pero no, no fue así. Cuando te metes a esta cojudez, se pierde el control y, como era de esperarse, volví a caer. Esta vez gasté menos dinero para saciar el delirio, pero dinero mal gastado al fin y al cabo.
Quiero salir, quiero huir de mi cuerpo una vez más. No me culpo por ser tan infeliz, buscando la perfección en donde no cabe perdón.
¿Cuándo empecé a caer en este juego estúpido de complacer a mis entrañas cuando en verdad lo único que necesito es alimentar mi alma?
Otra vez soy yo vs. yo, y quiero volver.
jueves, 15 de octubre de 2015
Quincena.
Me gustaría no pensar en ti como inconscientemente lo hago.
Muero por llenarte de detalles, los cuales alguna vez me dijiste que no merecías.
Me hiciste saber que no te sentías cómodo con todo el amor que te demostraba y no supe qué hacer, te dejé ir sin saber qué hacer.
No sé si te extraño, si nos extraño o me extraño en ti, pero te recuerdo siempre, a pesar que siga en el intento de olvidarte.
Porque te olvido pensándote, te pienso intentando olvidarte.
lunes, 29 de junio de 2015
domingo, 14 de junio de 2015
domingo, 17 de mayo de 2015
De todas mis libertades, tú eres mi límite.
No te besé, sólo te acaricié. Y en el momento en el que conseguí te rindieras ante mi ser, te dejé ir, pues solté la cuerda para dejarte caer. Supiste sostenerte, te aferraste a mi, sentiste el peligro, y aún así te dejé caer. Te dejé caer, pues estaba seguro que mi regazo te iba a sostener. Te atrapé en el aire, perdiste el miedo, cuidé que tu cuerpo no sintiera la frialdad del suelo.
miércoles, 13 de mayo de 2015
Y es que jamás encontrarás a alguien como ella.
Deja de buscarla en mi, te aviso que aquí no la vas a encontrar.
Ella se fue y si ha de regresar te avisará, pero deja de buscarla dónde no está.
Déjame mejor, date cuenta que no soy para ti, y huye lejos, apártate de mi, ya mi tema lo solucionaré con el viento. Deja de buscarla en mi ojos, en mis labios, en mis manos y en mi cuerpo, déjame a mi y ve por ella. Anda, ve y búscala, encuéntrala y abrázala, bésala y hazla tuya, total, en mi ya no encuentras nada.
He intentado ser lo que has querido, me he convertido en lo que me has pedido, y ni así. No funciona, ya me di cuenta que no eres para mi, que no soy para ti y qué, ¡vamos! terminemos con esta farsa de una vez.
Lo que alguna vez nos pareció amor, hoy es distancia. Distancia que nos separa, distancia que nos aleja. Anda, vuela, siempre has sido libre, tienes la reja abierta.
viernes, 8 de mayo de 2015
Carta #22
A veces tengo miedo de contarte que me siento débil de vez en cuando, porque mereces a una mujer fuerte que te acompañe, que no se rinda ante nada, ni nadie.
Debo confesarte que lloro por las noches, que me siento vacía a menudo y que pierdo el control sin razón aparente. Constantemente me siento insegura ante el mundo y, si por mi fuese, me quedaría días en la cama, sin moverme, sin sentirme, sin mirarme en aquel espejo que destruye mi mente.
A veces, casi siempre, me ahogo en mis problemas y siento el mundo acabar,mas cuando eso sucede huyo de mi y me escondo detrás de mis miedos, miedos que no me dejan disfrutar del tiempo, que me agobian y me llenan de inseguridades, las cuales detesto.
Lamento encontrarme tan triste el día de hoy.
Lamento no ser la mujer que esperabas.