domingo, 20 de enero de 2019

Vista.

Ojalá valga la pena todo el tiempo de espera.
Ojalá valga la pena mi ansiedad, mis miedos, mis dolores y humores.
Ojalá valga la pena todo lo que estoy perdiendo por amar así.

Ojalá pueda verme en ti al final del día.
Ojalá pudiera darte el tiempo que me hace falta para querernos más, para desearnos más.
Y ojalá la vida no sea tan corta y austera para no demostrarnos lo mucho que nos amamos, porque nos amámos, ¿verdad?

¿Cuántas veces más tengo que escribir el mismo relato para pensarte, soñarte e idealizarte?
¿Cuántas veces más tengo que ilusionarme?
Contra todo pronóstico estás tú marcando la pauta, señalando el camino que debo tomar, quiera o no, bajo decisión propia, y me aislo del mundo solo para vivir en el universo que creé para los dos.

Habitas en lo más profundo de mi ser, y son mis recuerdos lo que te mantienen aquí, a pesar de la distancia, a pesar de la ausencia, te siento tan vivo aquí, como si estuvieras cerca de mi.

Han pasado semanas en las que se me ha hecho imposible poder tomar alguna decisión sin involucrarte indirectamente, porque siento que toda causa - efecto repercutirá en nosotros, como si hubieramos firmado un pacto irrevocable.

Sí, es verdad, te doy más cabida que a cualquier otra persona, pero eres el alma que habita en este ser oscuro, cuando evidentemente no hay energía solar.

El mundo gira en espiral, me pierdo en mi existencia e intento no pensar, pero al final del camino, siempre estás tú y me llevas de la mano a andar por rumbos desconocidos, en el lugar que habitas, en el lugar que sueles merodear con ánimos de brillar.

Porque eres luz en la oscuridad, porque eres quien me mantiene a flote cuando pierdo las esperanzas, porque eres a quien decidí amar.

Ojalá la vida me permita darte todo el amor que tengo guardado aquí.
Ojalá la vida sea justa conmigo y no me deje con las ganas de ti.

jueves, 10 de enero de 2019

No, voy a insistir.

Estos días me has hecho mucha falta,
he sentido tu ausencia y he extrañado tu escencia.

Siempre me he negado a darte el amor que mereces,
y no sabes lo mucho que me arrepiento.
Perdón por las mentiras y los errores.
Te extraño hoy más que nunca, y te necesito a mi lado,
necesito de tus conflictos para sentirte en mi,
que llores en mi pecho y me digas que me amas mientras me acaricias,
que me recuerdes lo importante que soy para ti, para sentirme el ser más afortunado del universo, porque te tengo, porque me tienes.

Quiero abrazarte fuerte y sentir tu respiración,
acariciar cada borde de tu piel al punto de erizarte de placer,
besar tu frente, tus ojos, tus mejillas, tus labios,
tu cuello, tus pechos, tu abdomen, tu ser entero.

Jamás antes había sentido esta sensación de perderte, y ahora que no estás, me lamento.

Quisiera no haberte perdido,
quisiera que vuelvas a mi, te lo ruego.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Quisiera

Hacer el amor es dormir sobre su pecho, 
empiernados, 
respirando el mismo aire,
empapándome del sudor que emana su piel.

Quisiera pasar horas y horas pegada a su piel, 
sintiendo su respiración, 
observando tus labios, 
deseándolos cada vez más.

Quisiera que el dolor me fuera ajeno, 
que no lo tuviera tan presente 
y no lo recordara cada segundo que lo tengo cerca.

Quisiera que muera por mi
y vuelva a nacer en el intento de recuperarme,

Quisiera.

martes, 25 de diciembre de 2018

Volvamos.

Volvamos a tener una primera cita.
Esa en la que decido no ponerme un vestido y usar un short después de mil veranos.
Esa en la que descubro que no eres puntual, sin embargo fuiste el primero en llegar.
Esa en la te paso un pañuelo porque no dejas de sudar y yo moría por besarte y abrazarte aunque no tuviera claro si lo que sentía en ese entonces era cariño más que atracción.
Esa en la que caminamos de la mano, sin ser nada más que conocidos extraños.

Volvamos a amarnos en silencio, sin miedo al qué dirán.
Volvamos a ser aquellos niños que abrazados logramos dibujar con besos el sunset en nuestro invierno.
Volvamos a amarnos como antes, cuidarnos del daño y de los malos tiempos.
Volvamos a ser esos cómplices compañeros que solo miraban al cielo buscándose en el tiempo.

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Tú qué vas a saber de estar roto(a), si nunca has sentido morirte en vida.
Tú qué vas a saber de sentirte herido(a), cuando has sido quien provocó siempre el daño.

Llevo noches infinitas ahogada en llanto, queriendo llegar a la cama sin pensamientos para solo quedarme dormida en la inmensidad del vacío.
Necesito no pensar en nada, pero ni una ducha de agua caliente aliviaría el infierno que llevo por dentro.

Aceptar.
Perdonar.
Agradecer.
Continuar.

Ojalá también pudiera dejar de llorar.

Acaricio mi cabello, acaricio mi rostro, acaricio mis labios, acaricio mi cuello... Vuelvo a repetir la secuencia una y otra vez hasta procurar quedarme dormida, vuelvo a repetir la secuencia estando aún dormida.

Me acaricio y siento cada centímetro de piel, me repito hasta el cansancio que soy hermosa, que me quiero, que no me cambiaría por nada de este mundo y lloro, lloro hasta gritar en la almohada, y siento un dolor agudo en el pecho que termina por adormecerme y me ayuda a morir por unos segundos hasta el día siguiente.

"El amor es un estado de locura degenerativa y destructiva. Y soy adicta."

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Despertar.

Cada día te quería más, cada día te extrañaba más.
Quizás inventé un amor bonito para los dos, pero el amor no son sólo palabras.

Yo fallé, tú fallaste, fallamos los dos, pero yo nunca engañé, nunca mentí, sólo te amé y me esforzé tanto que en intento de hacer las cosas bien también fallé. Para cuando quería darme un lugar sólo para mi me asilaba, es que nunca me hice respetar y con mis actitudes solo provoqué que tú me dejaras. Dejé de ser importante para ti y tu orgullo pudo más.

Te amo, y esto que siento nadie me lo quita, porque eres mi amor, es mi vida, amor que te supiste ganar y que apesar de tanta mierda aún logras conservar.

No sé cuántas veces te logre perdonar. Quisiera empezar de nuevo, cuando eras pura maravilla para mi. Te extraño tanto, tantísimo así casi igual como me extraño a mi.

Estas semanas descubrí que se ama con todo lo bueno y lo malo, amar no es seguir creando inseguridades, si no abrazar el miedo y dar confianza.

Eres el amor de mis días, a pesar se todo, sigues siendo el amor que quiero en mi vida.

martes, 18 de diciembre de 2018

Eres el Mar.

Quizás no soy lo suficientemente fuerte o inteligente como para aguantar mareas, me ensimismo en remar contra la corriente y dar una oportunidad a que las velas guíen mi camino, pero se avecina una tormenta que destruye todo, y tengo miedo porque estoy sola, porque nunca dices nada y te quedas callado, y a lo lejos, dónde no puedo verte, escucho romper tus olas en las piedras...

El barco destruido, nado contramarea, me ahogo y no hay salvavidas. Me doy chance y pierdo la conciencia. Escucho en el fondo a las sirenas que me hablan de ti y me dicen que no eres tan malo como aparentas. Confío y vuelvo a nadar, aunque nunca me hayan enseñado... Llego a la orilla devastada y volteo para contemplarte: te veo azul y calmado, tan cálido cómo acostumbras, recibiendo gustoso la puesta del sol. Emanas belleza, a pesar de tanto daño, solo vuelvo a correr hacia ti con la intención de recuperar los restos del barco.


Sólo quiero que estemos bien, que no haya más dolor.
Me he preguntado todos los días desde que descubrí tus mentiras qué hice para merecer tanto daño, y no sólo por ti, es que parece que la vida no quiere que sea feliz.

La peor sensación que he podido sentir este año, entre algunas otras, es descubrir la mentira, el engaño. Puedes creer que todo estará bien, pero en unos días, cuando creas haber superado todo, las secuelas repercutirán y te recordarán el daño, daño que creo haberlo sanado.

Bien dicen que el que busca, encuentra. Y en verdad no estoy segura si seguir buscando para encontrar hasta lo que mi mente no imagina.

Sólo quiero estar bien, soltar el daño acumulado.

viernes, 14 de diciembre de 2018

14 de diciembre.

Derrepente y soy yo la que está equivocada,
la que necesita siempre un poco más de atención,
un poco más, siempre, de amor.

He vuelto a mendigar amor,
he vuelto a llorar por amor,
he vuelto a ser quien juré no volver a ser.

No hay noche en la que no llore,
no hay noche en la que piense en otra cosa que no sea mi estabilidad emocional,
no hay noche en donde no me sienta sola, y no pueda compartir con nadie este sentimiento.

Me abrazo fuerte, estrujo mi cuerpo con la intención de que mi corazón salga por la boca, para quizás así no sentir más dolor. Me araño la piel, y lloro sobre esta almohada que no aguanta más; me golpeo el estómago, me jalo el cabello y duele más la ausencia de quien necesito que el propio daño que me causo. Me necesito y no estoy. Te necesito y no estás.

Me duele la cabeza, entro a la ducha, dejo caer el agua sobre mi, me dejo resbalar en la pared hasta ponerme de cunclillas y solo golpeó mi cabeza contra la pared esperando que se abra y logre salir toda la mierda que tengo acumulada.

Estoy cansada, cansada de no mirarme como quiero verme, de no sentirme como quiero sentirme y de estar ausente cuando más me necesito.

Hablemos de morir, de qué pasaría si dejo de existir.
Mis padres llorarán, mi hermano quizás se arrepentirá de no haberme vuelto hablar, la gente hablará de mi y quizás los que me olvidaron me recordarán. No creo haber sido una buena chica, me esforcé tanto en aparentar ser una... total, si en el camino me perdí. Tú no dudarás en ser feliz con alguien más, porque es así, porque fui yo la intensa, la que siempre estaba ahí tratando de ayudar y no ayudó, la que te metió en su vida y fue injusta porque solo quería ser parte de tu vida tambien, acercarme a ti, simultáneamente robándote un poco de atención.

Quisiera morir hoy, cerca de la media noche, un viernes 14 de diciembre, día en que nadie pensó un poco en cómo me podía sentir.

Gracias mamá por negarme ese abrazo,
gracias papá por intentar que todo este bien aunque sabemos todos que no lo está,
gracias hermano por haberme dado la oportunidad de quererte en silencio y no poder volver a hablarte ni acariciarte jamás,
gracias a ti, por devolverme las ganas de vivir un poquito más, aunque haya sido este el final...

Hoy deseo quedarme dormida y no despertar jamás.

sábado, 27 de octubre de 2018

Pequeña

Siempre que me miro al espejo me pregunto si podemos empezar de nuevo, si podemos volver a querernos como cuando teníamos tres años y bailábamos por la casa descalzas...

Quisiera regresar al tiempo y lugar de cuando éramos felices sin importar cuál era el motivo, siendo nosotras siempre la única razón.

Te extraño tanto.
Regresa pronto, por favor.

jueves, 26 de julio de 2018

1:11 am

Depresión o tristeza, cualquiera de los dos es el peor estado mental que pueda presentar. Yo no sé, pero esta vaina me dura 7 días, me abandona 3 o 4 y regresa como si estuviera cómoda en mi piel. Y parece que lo está...

Estoy cansada, agotada de mi y de todo lo que me rodea. Y me refiero a todo lo relacionado en mi: mi humor, mis ganas de no querer hacer nada y querer hacer todo pero no poder, no querer tampoco. Contradecirme todo el tiempo, estar en guerra conmigo misma, intentar abrazarme, pero arañarme es el reflejo de lo que deseo. Este amor/odio es insoportable y no sé cuánto más tenga que pasar para acomodarme.

Extraño esos días de paz, en los que podía dormir con tranquilidad; amanecer con algún propósito o motivo, querer hacer algo porque me gusta hacerlo y no porque tengo que complacer a otros, incluyendo otros a mi ser, porque hay cosas que hago, que me gustan, pero no me contentan del todo.

Querer hacer, poder hacer. No sé.